El creciente interés de las empresas en invertir en México a través del "nearshoring" plantea un importante desafío para las áreas de Recursos Humanos, que deben ser capaces de atraer el talento adecuado. Este fenómeno, que implica la reubicación de operaciones comerciales o servicios hacia países geográficamente cercanos, está ganando terreno en el contexto de la globalización.
México se destaca como un destino altamente atractivo debido a su ubicación estratégica y su fuerza laboral calificada. En consecuencia, las áreas de Capital Humano se encuentran en una posición crucial para aprovechar esta oportunidad y contribuir al crecimiento de las empresas en términos de productividad, resiliencia y adaptabilidad. Para lograrlo, se deben enfocar en tres pilares fundamentales: